Muchos profesionales generan ingresos sin necesidad de un control constante sobre cada operación. Seas freelance en el sector del marketing, creador de contenido en Youtube, profesor o consultor online, debes tener muy claro que existen formas de gestionar tu actividad económica de manera mucho más eficiente, sin que cada transacción dependa de tu intervención directa.
Sin embargo, aunque tu flujo de ingresos pueda ser “automático” en apariencia, esto no exime de la correcta gestión administrativa y fiscal. Contar con una herramienta de facturación es clave para automatizar la gestión de los procesos administrativos, mantener tu negocio digital organizado y cumplir con la normativa tributaria.
Tipos de ingresos que debes declarar
Tener un negocio online de lo que sea (dropshipping, publicidad, comisiones de afiliados…) no significa que puedas ejercer una actividad económica sin llevar una facturación correcta y declarar tus impuestos.
Obtener ingresos de manera recurrente, con un negocio ya asentado, y superar ciertos umbrales, puede llamar la atención de la AEAT si no declaras esos ingresos, ni te das de alta como autónomo.
Incluso si tus ingresos no dependen de la atención directa a clientes, todos ellos deben registrarse y declararse correctamente ante Hacienda, para lo cual deberías usar un software de facturación adaptado a Verifactu.
Veamos algunos de los ingresos online típicos que muchos jóvenes profesionales obtienen por diversas vías y que pueden constituir una actividad económica que debe declararse:
1. Venta de productos digitales
Si comercializas ebooks, cursos online o plantillas, cada venta genera obligaciones fiscales. Una solución de facturación permite emitir automáticamente comprobantes, calcular IVA y llevar un control preciso de tus ingresos y gastos.
La venta de infoproductos se ha vuelto muy popular, pero debes tener en cuenta que te obliga a presentar declaraciones de IVA trimestrales y resumen anual, así como a cargar el IVA en cada venta que realices.
2. Suscripciones y membresías
Supongamos que has creado tu propio Netflix con cursos, vídeos o contenidos textuales para que los usuarios que se registren y paguen una cuota mensual puedan acceder a tus infoproductos. Esos ingresos también deberían declararse y tendrías que hacerte autónomo.
Los servicios por suscripción, como contenido exclusivo o asesorías periódicas, generan pagos recurrentes. Gestionarlos manualmente puede ser un dolor de cabeza, pero con un software especializado, las renovaciones, cobros y reportes se registran sin errores.
3. Comisiones de afiliación y publicidad online
Es la circunstancia en la que se encuentran hoy día muchos jóvenes emprendedores, que empiezan a generar ingresos a través de un canal de Youtube, ya sea ofreciendo contenido propio o a través de inteligencia artificial.
Ingresos obtenidos a través de programas de afiliados o publicidad PPC (como Google Ads o plataformas de afiliación) también requieren un registro contable. Aunque no interactúes directamente con tus clientes y lleves tu actividad individualmente y desde casa, estos pagos deben declararse como parte de tu actividad económica y tendrías que hacer tus declaraciones tributarias correspondientes y pagar tu cuota de autónomo.
4. Consultoría remota
Si prestas servicios digitales de manera puntual o continua, cada factura emitida debe reflejar correctamente el IVA aplicable y tu base para el IRPF. Y en el caso de que por ejemplo recibas ingresos de empresas y no de particulares, deberías hacer facturas con retención del IRPF (e indicarlo así cuando te das de alta como autónomo en el modelo 036).
Un sistema automatizado asegura que puedas presentar tus impuestos de manera sencilla y facilita la presentación de declaraciones trimestrales y anuales, aunque no tengas un negocio tradicional ni manejes stock.
5. eCommerce y dropshipping
¿Has creado una tienda online propia con tu hosting y un Prestashop o WooCommerce? ¿Vendes a través de Amazon FBA, Ebay u otras plataformas online? Sea cual sea el tipo de comercio electrónico que estés llevando a cabo, necesitas crear facturas, recaudar el IVA en cada operación siempre que corresponda y hacer tus declaraciones trimestrales y resumen anual de IVA e IRPF, así como pagar la cuota de autónomos.
Lo ideal, si tienes tienda online propia, es que pudieras gestionar todo esto desde un software de gestión que tenga conector con tienda online, de manera que todos los datos estén sincronizados.
¿Cómo regularizar tu actividad digital?
Teóricamente, debes darte de alta como autónomo siempre que hagas una actividad profesional de manera continuada, habitual, personal y lucrativa, si bien para los tribunales de justicia, se ha considerado el SMI como el umbral mínimo que te obliga a darte de alta como autónomo.
Si ya has empezado un negocio online y estás obteniendo ingresos regulares, deberías pensar en regularizar tu situación cuanto antes.
Antes de iniciar o expandir tu actividad, es importante definir tu forma jurídica: autónomo, sociedad limitada, sociedad anónima…. Aunque no necesites trabajar presencialmente, los ingresos deben registrarse y declararse formalmente.
En la mayoría de los casos, un negocio individual empezará como un trabajo por cuenta propia, lo cual requiere darse de alta en Hacienda y en la Tesorería General de la Seguridad Social. Una vez que te hayas registrado, tendrás que empezar a crear facturas en un software de facturación (preferiblemente adaptado ya a Verifactu, porque será obligatorio el 1 de julio de 2027 para autónomos) y presentar tus declaraciones de IVA e IRPF cada trimestre en los plazos establecidos. Si tienes un negocio online y buscas la forma de poder facturar, te invitamos a darte de alta gratis en myGESTIÓN y empezar a gestionar tu actividad económica fácilmente.


